Hemos creado este blog donde iremos publicando todo lo que escribamos

AMOR PROHIBIDO



Había una vez una ninfa llamada Odette. Era la hija del rey, pero no la princesa de una dimensión llamada Ebert. Odette era la más bella ninfa jamás conocida. Era alta y delgada. Sus cabellos eran de oro y le llegaban por debajo de la cintura, eran ondulados y brillantes. Los solía adornar con una pequeña guirnalda de exquisito gusto. Su piel era de un suavísimo color verde. Sus orejas eran un poco puntiagudas, su nariz más bien chata y sus labios, carnosos y rosados. Sus ojos, dos profundos lagos del mismo color que la lavanda. Usualmente, llevaba vestidos vaporosos como una nube y de colores claros, de los que sobresalían sus dos grandes alas Un día, Odette iba por el campo recogiendo flores, cuando fue sorprendida por un apuesto joven humano. Las ninfas tenían terminantemente prohibido el contacto con cualquier humano, ya que los consideraban seres impuros que ofendían a su Diosa, Sheia, Madre Naturaleza. Se miraron con tensión un largo rato y sin decir nada, la cogió y se la llevó. “Cuando desperté me encontraba en una gran habitación, postrada en una bella cama con dosel, apenas recordaba lo que me había pasado en el campo, sólo que vi un chaval, a partir de ahí, no recuerdo nada... Repentinamente se abrió la puerta de la habitación y apareció aquel hombre que había visto en el bosque. -¡Por fin despiertas!- dijo. Yo esbocé una media sonrisa. Él me contó que era un incomprendido príncipe humano que amaba la naturaleza y que, por ello no era aceptado por los demás. Me contó que rendía culto a la Diosa Sheia. Decía que no me había llevado a aquel lugar para matarme, como hacían muchos de su especie con muchos de la mía. Después de mucho rato hablando me dijo que me iba a llevar a mi palacio y que si yo quería podríamos quedar al día siguiente en el mismo lugar, a lo que le contesté afirmativamente. Cuando llegamos a quinientos metros de Palacio paramos y me dijo: -Aún no se tu nombre… -Ni yo el tuyo- respondí. -Me llamo Leo- efectuó una gran reverencia.- ¿y tú? -Yo soy Odette- le contesté. -Entonces, hasta mañana Odette…- dijo y desapareció. Al día siguiente nos volvimos a ver, y al siguiente, y al siguiente y así cada día de innumerables meses... yo estaba insegura porque estaba manteniendo una relación con un humano pero había tres cosas de las que estaba totalmente no dudaba: Leo era un humano, una parte de él clamaba por matarme, ya que así lo dicta su especie, y tercera, estaba loca y perdidamente enamorada… de él. Mi padre se olía algo raro así que me prohibió las salidas del castillo, pero me escapaba cada día durante semanas para estar con mi amado Leo. Nos lo pasábamos muy bien juntos, pero un día mi padre me encerró en mi habitación, sin dejarme salir de allí y en mi soledad me puse a tejer y tejer hasta que cosí una red tan grande como mi habitación. La puse fuera de la ventana y me escapé por allí, aunque mi padre no tardaría en descubrirme, fui a mi habitual punto de encuentro con mi Leo, pero allí no era él quien me esperaba, si no, unos guardias humanos que me apresaron y me llevaron de allí. Estaba tan impotente por la traición de Leo que no tenía fuerzas para escapar. Me condujeron a un oscuro calabozo. Al día siguiente recibí la noticia de mi ejecución dos días después. Me resigné e intenté ponerme lo mejor que pude pese a mi mal aspecto. El día de mi ejecución me llevaron a una palestra que carecía de horca y guillotina. Supuse que me cortarían la cabeza. Subí a la palestra e inmediatamente después de mí subió la escalerilla la persona a la que seguía amando provisto de una gran espada que blandió, movió con agilidad y… ¡se la tiró a su padre, el rey! Me agarró y salió corriendo conmigo a su espalda, pronto salimos del país y, como Leo tenía su plan previsto al saber que se habían enterado de nuestra relación y me iban a matar había cogido un poco de dinero con el que compró una pequeña casa muy bien encalada, cerca de la costa y que no se apreciaba a simple vista. Allí vivimos así nos mantuvimos escondidos, mis padres, preocupados ordenaron mi búsqueda. Un día decidí ir a verlos y La historia cuenta que Odette cuando murió se hizo una rosa blanca que nació en un rosal que solía dar rosas rosas, pero que en aquella ocasión dio también una blanca, en el mismo tallo en el que nació una rosa roja que se dice que es Leo, y así cada verano, en el rosal del jardín de aquella modesta casa salía una rosa blanca y otra roja... en el mismo tallo... FIN Ignacio Carrasco

CUENTO HUMORÍSTICO

Sara es una niña de 10 años, que tiene muy pocas amigas y las que tiene son muy malas con ella, le gastan bromas que no le gustan a nadie, por ejemplo, le quitan los libros y se los esconden, le cogen los bolígrafos y se los tiran por la ventana.
Un día la invitaron a dormir en casa de una amiga porque iban a dar una fiesta de pijamas, entonces sus amigas le gastaron una broma que no le gustó; cuando se levantó no encontraba su ropa, entonces tuvo que ir a su casa a buscarla y tuvo que ir por la calle en pijama porque sus amigas se la habían escondido. Entonces allí estalló y desde ese día la que empezó a gastar bromas era ella. Cuando fueron a un campamento, ella les llenó la cama de miel, cuando se durmieron y cuando se despertaron estaban llenas de hormigas y bichos. En el desayuno en la leche les echó sal, en vez de azucar y muchas cosas más.
Sus amigas comprendieron que las bromas sientan mal y entonces nunca más se gastaron más bromas.



Nieves Gómez

CUENTO

Juan era un chico de pueblo. Los primeros años estuvo en la escuela de su pueblo, la cual tenía muy pocos alumnos y pertenecían a varios cursos.
Juan era un chico distraido y muy nervioso pero con gran capacidad memorística.
En primaria sus notas fueron buenas pues el profesor estaba muy pendiente de él y las clases eran casi particulares, no tenía muchos compañeros para distraerse.
Este chico tenía problemas de hiperactividad. Los orientadores no pasaban por el colegio. El chico pasó de la primaria a la secundaria, los primeros años le costaron esfuerzo, pues fue un cambio muy fuerte para él, pasar de un colegio de pueblo donde casi no tenía compañeros a una clase con muchos compañeros y de tener un profesor para todas las asignaturas a tener un profesor para cada asignatura. Tenía muchas distracciones, no cogía bien los apuntes, se le olvidaban los deberes, las fechas de los exámenes etc. Todo esto le llevo a suspender bastantes asignaturas en el segundo curso, pero en septiembre las recuperó. Pasó a tercer curso y confiado de esto suspendió hasta tal punto que repitió, pasó a cuarto y con varias asignaturas de tercero. En cuarto se portaba mal en clase, incordiaba a sus compañeros incluso tuvo problemas con algunos profesores y por fin decidió salirse del Instituto.


Sandra Martín

DIALOGO ENTRE HELGA Y SAMMY

-Hola ¿Cómo te llamas?
-Helga.
-Yo Sammy.
-¿Que te pasa? pareces triste.
-Es que... no tengo con quién jugar y las debbies no me dejan en paz.
-¿Por qué?
-Por que no tengo amigos y no soy igual que ellas.
-Eso es mentira.
-¿De verdad?
-Claro.
-Pero...
-La verdad yo tampoco tengo amigos, porque dicen que me río de todo.
-Eso es mentira.
-¿Cómo?
-Ahora mismo no te estás riendo y los dos tenemos un amigo.
-¿A si? ¿quién?
-Tú mismo.
-¿Porqué?
-Tu me has ayudado con mi problema y yo con el tuyo.
-Es verdad ahora podemos jugar los dos juntos sin importar los defectos del otro.
-Porque las debbies son las que pierden sin ser ellas mismas y tu en cambio ganas por ser tú mismo.


Alberto Manuel Bueno

DOS AMIGOS CON MALA SUERTE

DOS AMIGOS CON MALA SUERTE

Carlos, un mecánico va a por piezas todos los días a un vertedero de coches para visitar al dueño Rodolfo, Rodolfo y Carlos se hacen muy buenos amigos y al final Rodolfo y Carlos deciden hacer juntos un kart para la competición del barrio. Rodolfo busca piezas para el kart y se las da a Carlos, y Carlos las monta. Un día Carlos decide ir al vertedero por otro camino diferente y se encuentra un Ferrari nuevecito con las llaves puestas, y el depósito de gasolina al máximo, el mejor Ferrari hasta el momento valorado en 30 millones de euros y con todos los extras. Carlos guarda el Ferrari en su taller para reparar una fuga de aceite y después decidirá venderlo. Tardó 5 días en arreglar la avería y en cuanto la arregló fue a contárselo a Rodolfo. Al principio Rodolfo no se lo creía pero Carlos no podía sacarlo del taller porque había unas obras y no se podía abrir el taller hasta las 8 de la tarde, entonces a las 9 Carlos y Rodolfo abrieron el taller y de repente Rodolfo al ver al Ferrari no podía imaginar que Carlos hubiera encontrado un Ferrari último modelo. A medianoche Carlos y Rodolfo deciden probarlo, pero lo que no saben es que el coche tiene una maldición, y es que todo aquel que se monte sufrirá durante días cada día será una tortura diferente y más dolorosa que la anterior. Primero tendrán unos dolores tan fuertes que casi no podrán ni moverse, lo segundo es que sufrirán hemorragias internas en todos los órganos, lo tercero, les darán ataques al corazón cada 5 horas, lo cuarto, cogerán el sida y lo último verán alucinaciones tan brutales que querrán suicidarse. Al día siguiente salen del hospital sano y vuelven al taller, pero el Ferrari va detrás de ellos, los dos corren todo lo que pueden por escapar pero al final el Ferrari los atropella y fallecen ahí mismo.
FIN


Alberto Manuel Bueno

REFLEXIÓN PROPIA

¿VIVIR PARA SUFRIR O SUFRIR PARA VIVIR?

¿De dónde venimos? ¿Por qué vivimos? ¿A dónde vamos cuando morimos?...
¿Nunca os habéis hecho este tipo de preguntas? ¿Nunca? Pues bien, yo si. Hay una en especial que me llama la atención. Supongo que habrás deducido cual. Si, exacto, la misma que puse en el título: ¿Vivimos para sufrir o sufrimos para vivir? Es curioso pensar que el día que nacemos es el mismo día en que empezamos a sufrir, ya sea por unos motivos u otros. Tantas veces estamos tristes por alguna razón y esa tristeza nos impide ver más allá, por lo que todo nos parece el fin, todo se nos plantea horrible y sin solución. Porque al fin y al cabo la vida no es más que una sucesión de problemas y obstáculos que debemos ir superando.
Me gustaría hacerte una pregunta. A ti, sí a ti, a la persona que está leyendo esto. Una pregunta hipotética y que puede parecer algo estúpida: ¿Qué harías si únicamente tú, supieras que el mundo va a llegar a su fin dentro de poco, que todo se acabará, pero que tú tienes la oportunidad de decidir si salvarlo o dejarlo acabar? ¿Lo harías? ¿Lo salvarías y dejarías que todas las personas que mueren de hambre, las guerras, los problemas y las injusticias o incluso tus propios problemas siguieran? ¿O pondrías fin a todo esto? ¿Sabes lo que haría yo? Yo salvaría el mundo, porque a veces vemos las cosas tan negras que nos es imposible ver más cosas a parte de los problemas, nos impide ver las otras muchas cosas buenas que existen, como la familia, los amigos, el amor etc. Y aunque haya muchas personas que se dedican a matar a otros por diversión o por deporte, no lo sé, hay otras muchas que colaboran unidas para ayudarse entre ellos. Es cierto que a lo largo de la vida hay muchos problemas y sufrimientos, pero nada es lo suficientemente doloroso ni letal si las personas y las cosas que quieres están a tu lado para darte ánimos. Todo esto puede parecerte una inmensa tontería, pero para mí es importante (más de lo que crees), porque si en un mal momento de tu vida, cuando estas triste por lo que sea, y machacas tu conciencia pensando que no vas a encontrar una solución, piensas en esas personas, en lo que sería de ti sin ellas y en lo que ellas estarían dispuestas a hacer por ti y todo cambia. Te das cuenta de que no hay nada perdido, si no que eres tu quien no quiere ver más allá y encontrar una solución. En mi opinión, no estaría nada mal que tu mismo/a probaras a pensar en esto. Tal vez descubras cosas en las que no habías reparado anteriormente.



Cristina Rodríguez Sánchez
2º E.S.O. 3

IGNACIO & CRIS. CUENTO HUMORÍSTICO

Cris es una de mis mejores amigas, por no decir la mejor. Me he encargado de recordárselo varias veces. Ella es muy buena conmigo, pero es que en ocasiones es tan divertido criticarla… a veces me río un poquitín de ella, traviesamente, pero la mayoría de las veces se enfada conmigo. No sé por qué lo hará, si yo solo me rio de ella, nada más. La verdad, no entiendo por qué le molesta que me ría de ella, si no es para tanto. Será que se le cruzan los cables y se mosque con el primero que pilla, pero, casualmente, siempre soy yo el primero, ¡qué curioso! Si incluso parece que lo hago aposta, ¡pero no, eh! No, yo no tengo nada que ver en sus enfados, qué va. Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma, y tal vez yo no le prestó atención suficiente y ella me viene refunfuñando. Si es que Cris… luego es un cacho de pan, bueno, menos cuando se enfada y además de enfadarse me contesta mal (evidentemente si se enfada es porque yo no la hice nada eh, que quede claro)
El otro día se enfadó porque no la dejé copiar una cosa de sociales que no entendía. ¡Si hombre! Y que me plagie las ideas, no señor. Y luego dice que tiene razón… ¡que se lo cree ella! Aquí la razón o para mí o para nadie.
Ella se enfada conmigo cuando yo solo me río un poquito, nada importante. ¿Por qué demonios es tan enfadica? Me gustaría que no se cabreara tanto pero no sé como hacerlo. Nunca había pensado en dejar de tocarle las narices, no, ¡ni que se me pase por la cabeza! Además, es tan diver... aparte que es que me lo pone a huevo y no creo que sea para enfadarse.
Si, definitivamente Cris tiene pájaros en esa cabezota suya y si se enfada conmigo, pues mala suerte porque yo no sé de quien será la culpa, pero mía desde luego no es. Será que Paula le habrá hecho algo según bajaban ésta mañana al instituto y se enfadó conmigo en vez de con ella. Si, tiene que ser eso, porque yo no puedo haberle hecho nada malo. ¿Yo? Si yo soy un santo. Bueno, total, como luego siempre me perdona… si es que, que enfadica y que maja es la niña.

Cristina Rodríguez Sánchez 2º E.S.O. 3

MI PRIMO Y SUS HAZAÑAS

A mi primo le gustan los coches y se iba a sacar el carnet. Se examinó primero del teórico y al ver tantas casillas al lado de las respuestas se asustó y le dijo al examinador, "esto se hace como las quinielas, 1,x,2" y el examinador sin mediar palabra lo puso de patitas en la calle. Cuando le volvieron a dejar entrar en la autoescuela yo le dije "solo puedes cometer 5 fallos". El tonto de él cogió y contestó solo 4. Cuando por fin lo consiguió todo, el teórico y el práctico iban un día él y su hermano de ruta. De repente su hermano le dijo, para, para que he visto una barbacoa. Él paró y bajó su hermano, cogió la supuesta barbacoa y siguieron su camino hasta que unos km más aldelante les pasaron 6 coches de la guardia civil de tráfico y los detuvieron y mi primo dijo, "vale, que hemos robado una barbacoa, pero no es para tanto" y el guardia les dijo "pero tu eres tonto y en tu casa no lo saben, os habeís llevado el radar de la M30". La acabamos de liar


Fd: Jesús Martín

SUCULENTA VIDA

Bien, este chico tiene la mala suerte de estar con una familia tan rara. Siempre están cambiando de lugar de residencia, su familia se compone de tres hermanos y los padres. Su nombre: (dejémoslo, llamémoslo solo "el chico". El chico tiene unas épocas en las que pasa de ser un Heavy total hasta ser el típico empollón. Él quiere sólo dar buena impresión de si mismo pero al final termina aceptando que es como es. Él no es que sea listo, ni tampoco no quiera estudiar, solo se conforma con aprobar aunque los padres luego le reprochen sus habilidades todavía no las tiene definidas (con 15 años debería tenerlas), él piensa que ya vendrá el momento de tener una habilidad específica. Convivir con él es un poco díficil porque al principio es buena persona, pero al paso de los días más retrógrado él se vuelve.
No tiene rumbo fijo cuando él sea mayor, según él, todo se verá. Siempre se comporta de una forma rara al ponerse nervioso, situaciones límite, embarazosas...
Al cambiar de domicilio siempre hace una raya en la pared de su habitación para dejar constancia de que él ha estado allí. Y lo mejor de todo es a la hora de dormir, se pone a leer comics, comics, comics y comics hasta que pierde la noción del tiempo. Por eso esas ojeras grandes por la mañana. Bien, esta es la vida de "El chico".


Fd: Aldo Morales

¿AMOR DE MADRE?

Uno dos y tres....¡vamos no lo dejéis escapar! Uno dos y pipiripi pipiripiiiii.......¡Oh no! Lo siento Maria la hemos perdido. Esas fueron las primeras palabras que escuche. Fue terrible como vi morir a mi hija por mi culpa, aunque en realidad no la tenía solo yo, también mi novio. Pero en esos momentos solo pensaba en que la culpa era solo mía, solo mía...
El Dr.Wilson me lo había avisado, dejaba de fumar o solo la perjudicada sería mi hija, cogiendo un cáncer de pulmón. En esos momentos yo no pensaba en mi hija porque mi novio me decía que porque perder mi juventud por una niña, que no sabia si me iba a poder encargar de ella. Tan solo tenia 17 años que iba a pensar yo, estaba cegada por él. Yo no quería hacerlo, no quería que muriese, eran 8 meses los que llevaba con ella y acabe queriendo tenerla pero...¡si no lo hubiera hecho...!¡Si no me hubiera puesto hasta el culo de porros...!Nada seria así. Han pasado 13 meses y sigo yendo al psicólogo tan martirizada como el primer día y todo por culpa de ese repugnante muchacho. Por lo menos mi familia me ayuda y apoya, pero es que él no. Él solo se dedica a hacer fiestas y a ponerse hasta al culo de marihuana, bueno, hasta hace poco lo hacía, pero ahora ya no.
Esto hace 7 días que se ha acabado, porque me presente en su casa para decirle cuatro cosas bien dichas. Le dije que estaba harta de que la única preocupada y martirizada fuera yo que si no hubiera sido por su culpa nada hubiera sido así. Así que él enseguida me entrego una pistola y me dijo pues adelante haz lo que debes hacer pégate un tiro y vete con tu hija al infierno. No me podía creer lo que estaba escuchando estaba tan nerviosa y eufórica que los dedos se me resbalaron hasta el gatillo y dispare pero tranquilos no a mi, sino a él.
Después de esto yo pensaba que todo me iba a ir peor, pero es que mi vida ha cambiado ya no tengo el peso de haber matado a mi propia hija y de haberle matado a él menos.
La policía me a enviado 5 años a la cárcel pero estoy orgullosa de mi misma y creo que mi hija también porque todas las noches escucho la voz de ella que suelta unas pequeñas carcajadas y me dice que me quiere.


Carmen Castro

LA CHICA Y LA PATATA

Su hermana era una bruja. Ella lo sabía. Sabía que era poderosa y podía hacerle daño si la molestaba lo más mínimo. Aun así, cometió el error de hacerlo. Su hermana se enfadó muchísimo y le prometió que se arrepentiría. La hizo muy pequeñita con un hechizo y la enterró, bajo la tierra de un huerto cercano. Ella, al tener un tamaño tan reducido, terminó dentro de una patata que el dueño había plantado. El dueño del huerto, al poco tiempo, murió de una extraña enfermedad, y su hijo pasó a ocupar su puesto. La patata, al tener a la pequeña chica en su interior, adoptó un tamaño mayor que el resto. Cuando el hijo fue a recoger las patatas sembradas por su padre, vio aquella con ese tamaño tan inusual. Pensó en lo que podría dar de sí aquello, pero entonces notó que algo en el interior de la patata se movía y oyó una vocecita pidiendo que la sacaran de allí. Él se asustó y soltó la patata, que creyó maldita, pero esta cayó en el cesto que él llevaba. Cuando estuvo ya en la casa, vio la patata, y del susto, se le cayó el cesto. Algunas se partieron, entre ellas, la que él creía maldita. Entonces la vio. Ella le habló y le contó su historia. Aquella noche, él durmió con la minúscula chica a su lado. No se sabe lo que ocurrió, pero a la mañana siguiente, ella volvía a tener su tamaño normal. Algunos dicen que fue el cariño del chico lo que hizo tal milagro.



Cristina Rodríguez Sánchez 2º E.S.O. 3

RELATO DE UN VIAJE: EXCURSIÓN A SEGOVIA


En mayo de 2007, fuimos de excursión con el colegio a Segovia. Estuvimos dos días y nos quedamos a dormir en unas cabañas. El primer día estuvimos en el campo, con dos monitores que nos ayudaron a hacer actividades sobre plantas y animales. Después de cenar nos fuimos a las cabañas. Mis amigas y yo dormimos en la misma habitación, no muy grande, que era el piso de arriba de una de las cabañas. Había 8 camas, una para cada una. Enfrente de la puerta, había dos ventanas y un balcón que quedaba bastante bajo. En el techo y las paredes había una especie de pequeñas huellas como si algún animal hubiera correteado por allí. El problema fue, que la escalera para bajar era exterior y el profesor cerró la puerta con llave, asique no podíamos bajar al servicio ni nada. Por supuesto, estuvimos casi toda la noche hablando y dormimos muy poco, exceptuando a Paula que se durmió enseguida. Como no dejábamos de hablar y en el piso de abajo se oía todo, nos echaron la bronca varias veces. Carlos daba con la escoba en el techo para que nos calláramos pero no le hacíamos gran caso. Entonces nos pareció oír ruiditos
-¿Qué ha sonado?- preguntó María
- No lo sé, será algún animal o algo- respondió Paola
- Chicas tengo miedo- dijo Deina
- Tengo sueño- comenté
- Y yo hambre- dijo la otra Paola y todas nos empezamos a reír.
Sobre las 3 de la mañana nos entraron ganas de ir al baño, lo cual era todo un dilema porque la puerta estaba candada, asique tuvimos que ponernos a saltar en el suelo para que el profesor subiera a abrirnos. Como no subía, a los saltos les añadimos voces.
-¡Césaaaar! Sube a abrirnos que tenemos que ir al baño- gritaban María y Paola a la vez que daban brincos.
-¡¡Césaaaaar!!- gritamos todas a la vez.
Al final conseguimos despertarle y además, enfadarle. A la mañana siguiente estábamos muertas de sueño, porque nos despertaron a las 8. Ese día estuvimos de turistas por Segovia. Estuvimos en la Granja de San Ildefonso. Fueron 2 días cansados pero divertidos.

Cristina Rodríguez Sánchez

UN RELATO DE MIEDO: LA CASA MALDITA

Cuenta la leyenda que en una casa abandonada hacía muchos años, a las afueras de un pueblo, aún habitaba el espíritu de quien fue su propietaria, una mujer a la que mataron acusada de brujeria y que antes de morir, prometió a todos los presentes que si la mataban, su espiritu se vengaría con sus hijos. Ellos hicieron caso omiso de la amenaza y la mataron.
A lo largo de los años, comenzó a haber extrañas desapariciones cerca de la casa maldita. En la mayoría de los casos eran gente joven y niños pequeños. Las gentes del pueblo recordaron la maldición de la bruja e intentaron mantenerse lo más alejados posible de allí. Un día, un chico de 13 años que era bastante conocido y respetado en el pueblo por su amabilidad con los demás, sintió curiosidad por esa casa, ya que también era bastante curioso. Él, al igual que la mayoría de chicos y chicas del pueblo, no sabía nada sobre la bruja y su maldición, simplemente sus padres le habían prohibido acercarse a ese lugar. El muchacho quería averiguar qué tenia de malo ese sitio, asique una noche, sin que sus padres se dieran cuenta se escapó para comprobarlo. Llego a la casa y se paró frente a ella. Había algo, posiblemente el aspecto de la casa de noche, que lo intimidaba y recapacitó sobre la idea de averiguar lo que escondía. De repente, esa sensación terminó y comenzó a sentirse atraído hacia ella, como si algo o alguien lo estuviera incitando a entrar (se cree que el espíritu de la bruja provocaba esa sensación a todo el que se acercaba a la casa para que la persona entrara en ella) asique no lo pensó más y caminó hasta la puerta la abrió con facilidad y entró. No se sabe lo que había dentro de la casa, ni lo que le ocurrió al muchacho, pero nadie volvió a verle nunca ni se supo nada de él. Desde entonces, no hubo más desapariciones de ese tipo. Se pensaba que tal vez el espíritu de la bruja ya había llevado a cabo su venganza y había decidido dejarlos en paz por el momento. Aun así, hay personas que afirman que en ocasiones, hay noches en las que si prestas un poco de atención, se oyen las voces de los niños desaparecidos en susurros y por encima de ellas la del último chico de 13 años que desapareció.

Cristina Rodríguez Sánchez

Dialogo de Sammy y Helga‏

Se encuentran Sammy y Helga y se saludan:
-Hola, me llamo Sammy
-Hola, yo me llamo Helga
Los dos están un rato hablando y entonces se cuentan lo que les pasa a cada uno:
-Yo soy feliz, muy feliz, súper feliz, extremadamente feliz, todo lo políticamente correcto me hace más feliz, cada día soy más feliz pero mi mamá dice que soy demasiado feliz y quiere llevarme al médico para que me cure, porque dice que no es bueno ser tan feliz- contó Sammy
-¡Pues que tontería! No debería llevarte al médico porque ser feliz es muy importante y no todo el mundo lo consigue. Ya quisiera yo ser tan feliz como tú, pero para mí no hay lugar en el mundo, las Debbies se encargaban de demostrármelo haciéndome la vida imposible y quitándome mis esperanzas de encajar-dijo Helga
-Eso si que es una tontería. No deberías hacer caso de lo que te digan los demás. Lo hacen para que te sientas sola pero eres una persona estupenda, por lo menos a mí me lo parece, porque me has caído muy bien J y me hace feliz hablar contigo, - comentó Sammy sonriendo
-Puede que tengas razón…Bueno, podemos ser tú y yo amigos y ser los dos felices- se ilusionó Helga
-Vale, eso me haría muy feliz, J muy feliz- aceptó Sammy
Los dos se fueron juntos y fueron amigos felices durante mucho tiempo. Y Sammy siguió siendo extremadamente feliz.


Cristina Rodríguez Sánchez 2º E.S.O. 3

Esta es Helga























Esta es Helga.
Tenemos que escribir un diálogo entre Helga y Sammy, un chico feliz que tiene a sus padres preocupados porque siempre está sonriendo.

EL MISTERIO DEL BOLETO

Una profesora de un instituto privado asistía a éste como todos los días. Se dirigía a la tercera sala del primer piso, cuando, subiendo por las escaleras ve un libro tirado en el suelo. La profesora se agachó para buscar el nombre del que pudiera ser su propietario, pero no ponía nada. Abrió el libro para ojearlo. Entonces algo cayó al suelo. La profesora se acercó a ver que era. Su sorpresa fue ver un boleto de lotería a sus pies. Lo cogió y se dirigió a algún lugar en el que le pudiesen informar si había ganado.De camino pensó todo lo que podría comprar con aquel dinero. Al llegar al lugar buscó el boleto en su bolso. Estaba lleno de libros y otros objetos relacionados con su profesión, como algunas tizas. Tras algunos minutos de búsqueda encontró el boleto. Lo cogió y se lo entregó al hombre que se encontraba en aquella especie de taquilla. Éste lo cogió y comprobó que estaba caducado. La mujer se entristeció al saber eso pero no fue solo tristeza lo que sentía. El hombre también le comentó que había sido robado y tenía el deber de guardar dicho boleto y arrestar a la persona que, supuestamente, lo había robado. La mujer se negó a ser arrestada, pero la policía llegó poco después y la llevaron a comisaría.Pocos saben lo que pasó después. Seguramente la metieron en la cárcel o la dejaron en libertad con cargos. El caso es que no todo es lo que parece.

EL DIÁLOGO

HELGA: Ya estoy harta de las Debbies
SAMMY: ¿Quiénes son las Debbies?
HELGA: Un grupo de niñas, que hay que ’’seguirlas la corriente’’, o sino te dejan de lado y se ríen de ti delante de los demás, para hacerlos creer que son mejores que los demás
SAMMY: Tú no las tienes que hacer caso e ignorarlas. Mi médico y mi madre, quieren que cambie de carácter, porque me gustan todas las cosas y no me entienden:
HELGA: Si les haces caso, lo conseguirán. Pero si te niegas, se resignarán y te tendrán que aceptar tal y como eres. Yo, por ejemplo. Tengo ganas de vengarme de las Debbies.
SAMMY: La venganza no lo soluciona todo, pero si haces lo que te he dicho, te sentirás mejor. Porque si te vengas, no te sentirás muy bien.
HELGA: Ya, pero me dan ganas de hacerlas sentir lo que hacen con los demás niños.
SAMMY: Si, crees que será justo. Pero es mejor que las ignores.
HELGA: ¿a que a ti te dan ganas de hacer al médico lo que el quiere hacer contigo?
SAMMY: Si, me dan ganas. Pero voy a hacer lo que tú me has dicho.
HELGA: Por eso, tú eres especial.
SAMMY: Tú también lo eres, porque no eres Debbie.
HELGA: Tienes razón, porque donde vivo. O eres Debbie o se ríen de ti


Antonio Polo

LOS EXCLAVOAS

Era una mujer esclava que estaba condenada a muerte, porque no quería asumir que pertenecía a otra persona. El día del sacrificio, consiguió escapar al desierto. Gracias a su inteligencia obtuvo alimento y vivienda. Días después, la mujer se reunió con otras personas que pensaban lo mismo que ella, entre todos formaron la tribu de de los ‘esclavoas’, en la que los hombres y las mujeres hacían el trabajo por igual y la educación era igual para los niños y para las niñas. Dos millones de años después, un equipo de arqueólogos se encontraron por casualidad el asentamiento de los ‘exclavoas’ y se pusieron a investigarlo. Al segundo día de expedición arqueológica, un arqueólogo encontró un cadáver de mujer en un antiguo cementerio y se lo llevó al forense para analizarlo. El arqueólogo vio que se movía, tuvo miedo y se fue corriendo a su casa. Cuando se tranquilizó, se quedó dormido. El esqueleto, fue a su casa y por el camino, deseaba tener otra vez su cuerpo. Cuando llegó a su casa, ya era una mujer completa, y aunque sabía que el arqueólogo la iba a echar de su casa, se quedó allí a dormir.Al día siguiente, la mujer se despertó en su guarida con los demás miembros del grupo. Entre todos se preguntaron donde estarían, cuando subieron para averiguarlo, vieron que estaban en una gran ciudad y que era curiosa. Pero aunque tuviese muchas maravillas, ellos decidieron hacer lo que hacían siempre, aunque fuera bajo tierra.


Antonio Polo

DIÁLOGO ENTRE HELGA Y SAMMY

Un día como otro cualquiera Helga se dirigía a clases de violín y se encontró con un chico que le llamó la atención, así que se acercó a él y le preguntó:
-Hola, ¿cómo te llamas?
-Yo me llamo Sammy, ¿y tú?
-Soy Helga, encantada.
- Lo mismo digo pero a lo mejor es indiscreción pero te puedo preguntar si te pasa algo- preguntó Sammy.
- Sí, lo que me pasa es que hay unas chicas que se meten conmigo en el instituto…, me tienen harta- murmuró Helga, apenada.
- Tú tranquila, ¿sabes por qué te insultan?- cuestionó Sammy.
- No, ¿por qué?- dijo Helga.
- Porque el insulto es la defensa del más débil, porque saben que eres mejor que ellas, porque tienen envidia-le contestó Sammy.
- ¿De verdad?
- Sí, de verdad.
- Me fiaré de ti, porque me has caído bien- dijo Helga
- Tú a mi también, pero ¿sabes qué?
- ¿Qué?
- Yo también estoy triste porque siempre soy feliz y me gusta todo- balbuceó Sammy.
- ¿Y qué problema es ese?- preguntó Helga, sorprendida.
- Es que mi madre quiere que sea un chico normal.- dijo Sammy.
- Pues a mi me pareces perfecto y creo que no deberías cambiar nunca- le contestó Helga.
-Pero si casi no nos conocemos…
- Ya, pero muchas veces con mirar a los ojos a una persona ya sabes cómo es. Creo que es mi sexto sentido ja, ja.- dijo Helga.
- No voy a hacer caso a mi madre, no me operaré para ser normal y tú y yo seremos siempre amigos. – dijo Sammy con una sonrisa de oreja a oreja.
- ¡Síiiiiii!- exclamó Helga.
- ¿Quedamos mañana aquí a la misma hora?- preguntó Sammy.
- Vale- dijo Helga.
Al día siguiente y cada día se volvían a ver y se enamoraron, se casaron y vivieron felices.


Ignacio Carrasco Hernández

LA MANSIÓN ENCANTADA

Un día como otro cualquiera, el agente inmobiliario se dirigía a su agencia. Aquella mañana había mucho trabajo que hacer. Primero tenía que enseñarles el piso de la calle Mayor a los señores Velázquez, después tendría que hacer unos recados y después otras dos casas.
Era la una del mediodía cuando se disponía a enseñar la última casa de la mañana a los señores de la Vega. Aquella casa era la que más gustaba al agente de todas las que tenían en venta: era una preciosa mansión de paredes blancas y cúpulas doradas, ventanales enormes y unas preciosas columnas corintias sobre las que reposaba un precioso frontón de formas caprichosas y del mismo dorado reluciente de las cúpulas, aunque a los señores de la Vega pareció no gustarles mucho porque se fueron un poco desilusionados. Entonces el agente tomó la decisión de su vida: fue al banco y sacó todo el dinero que llevaba ahorrado en sus treinta y cinco años de existencia y fue a la inmobiliaria a decirle a su jefe que quería aquella mansión. Pero vio que la inmobiliaria estaba cerrada y decidió volver por la tarde de manera que a primera hora de la tarde volvió a la agencia y entró en el despacho del jefe al que le comunicó, eufórico la noticia. Cuando salió del despacho saludo a la secretaría del jefe que le preguntó el motivo de su alegría. Cuando este le contó que había comprado la mansión la secretaria puso cara de pocos amigos y le relató la historia que recorría el pueblo sobre esa casa. Él decidió hacer caso omiso y se fue a instalar en su nueva casa. Una vez allí se tumbó en el sofá e intentó echar la siesta pero no pudo porque unas voces se lo impedían y así cada vez que intentaba dormir, entonces decidió que si allí estaba el fantasma del que se hablaba lo escucharía y lo llamó a gritos. De repente una sombra entró en la sala y le habló sobre ella con una dulce y melodiosa voz de mujer. Sin verse, se hicieron amigos y poco a poco fueron enamorándose mutuamente pero él estaba insatisfecho porque quería verla y abrazarla así que le preguntó que si no había manera de que ella resucitase. Al responderle esta que no, él decidió suicidarse para encontrarse con ella y así lo hizo. Poco rato después él la pudo ver y se fundieron en un abrazo eterno, y juntos viven desde ese día en aquella mansión, amándose cada día más.


Ignacio Carrasco Hernández 2-3